Mustang Mach 1 Kingpin: Ringbrothers deslumbra en el SEMA Show
El legendario Mustang Mach 1 renace con 800 hp, chasis monocasco y una estética refinada que redefine el arte del restomod.
Mustang Mach 1 Kingpin: Ringbrothers deslumbra en el SEMA Show. Foto: Ringbrothers
Como ya es tradición, el SEMA Show reunió en Las Vegas lo mejor —y también lo más excéntrico— del mundo automotriz. Entre los grandes nombres, los Ringbrothers vuelven a destacar como protagonistas, revelando un vehículo excelso: El “Kingpin”, un Mustang Mach 1 de 1969 completamente reinventado.
Fieles a su estilo, Ringbrothers reconstruyeron este Mustang pieza por pieza. Debajo del capó se encuentra un motor Coyote de 5.0 litros desarrollado por Wegner Motorsports y equipado con un supercargador Whipple, capaz de generar 800 hp. La potencia pasa al eje trasero mediante una transmisión manual Bowler de seis relaciones.
Sin embargo, la verdadera hazaña está en su estructura. Los constructores reemplazaron el chasis tradicional por uno monocasco basado en una plataforma del Roadster Shop.
Este nuevo bastidor incluye suspensión de doble horquilla y amortiguadores Fox RS, ofreciendo un manejo más preciso y equilibrado. Rines HRE y neumáticos Michelin Pilot Sport 4S completan el conjunto.

Kingpin: Un Mustang Mach 1 más ancho y largo
Las proporciones también cambian: el frente se ensancha dos pulgadas, la parte trasera 3.5, y la distancia entre ejes aumenta 1.5 pulgadas. Detalles en fibra de carbono aportan sofisticación al exterior, que luce más contenido de lo habitual para un proyecto de los Ringbrothers.
Aunque conserva la esencia del Mustang original, cada línea ha sido refinada para proyectar una presencia más poderosa. El difusor trasero y el sistema de iluminación fueron diseñados desde cero, logrando un equilibrio entre lo clásico y lo moderno.

Interior
El habitáculo recibe la misma atención al detalle. Incorpora indicadores Dakota Digital, climatización Vintage Air y un volante hecho a medida. Una jaula antivuelco oculta refuerza la estructura sin alterar la estética, mientras que el tablero combina secciones transparentes con componentes impresos en 3D, fusionando tradición y tecnología.
Con más de 5,500 horas de trabajo invertidas, el Kingpin refleja la perfección característica del taller de modificación con base en Wisconsin. Puede que su diseño sea más sobrio que en otros proyectos, pero su nivel de precisión y calidad lo sitúa entre las obras maestras del SEMA 2025.
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