Skoda crea un impresionante concepto inspirado en el pasado
El diseño digital celebra al primer modelo de la marca en superar el millón de ventas.
Skoda rinde homenaje a uno de sus autos más icónicos. Foto: Skoda
Skoda ha cambiado enormemente desde su etapa previa a Volkswagen. Hoy ocupa el tercer puesto en ventas en Europa, con un 6.3 % del mercado hasta octubre, lo que la sitúa en uno de los mejores momentos de su siglo de historia.
Aun así, la compañía no pasa por alto los vehículos fabricados en la Checoslovaquia comunista antes de que VW la adquiriera a principios de los noventa.
La serie “Icons Get a Makeover” sirve como escaparate para reinterpretar modelos antiguos en forma de eléctricos futuristas. Su entrega más reciente rescata el primer Skoda que alcanzó el millón de unidades vendidas. El 100/110, con tracción y motor traseros, renace convertido en una berlina conceptual que imagina una continuación del modelo comercializado entre 1969 y 1977.
Siguiendo la línea de los demás prototipos ficticios, este sedán adopta el estilo Modern Solid de la marca. Los diseñadores decidieron no apoyarse demasiado en elementos nostálgicos y apostó por un enfoque más creativo.
Una muestra de ello es la ausencia de luneta trasera, reemplazada por un panel curvado del color de la carrocería que integra una aleta central usada como toma de aire y soporte de la tercera luz de freno.

Skoda rinde de homenaje a su pasado
Pese a la transformación radical, aún se aprecian referencias discretas al clásico 100. Aunque la parte trasera ya no alberga un motor, la marca incorporó pequeñas entradas de aire en los guardabarros, pues incluso los eléctricos requieren refrigeración.
Las barras LED delanteras y traseras reinterpretan la moldura cromada y la ventilación del motor del modelo original. La tapa del guardabarros delantero también se mantiene, aunque ahora esconde el punto de carga.
Mientras que el Skoda 100 original medía solo 4.155 mm, esta versión imaginaria crece significativamente gracias a que se basa en la plataforma del Superb actual. Un voladizo corto resultó lógico para una estructura diseñada específicamente para vehículos eléctricos, lo que también permitió añadir dos espacios de carga, con un maletero trasero situado sobre el conjunto motriz.
Como sucede con otras reinterpretaciones digitales de la marca, estos ejercicios creativos son elaborados por los diseñadores de Skoda de forma recreativa, fuera del horario laboral.
No representan modelos de producción futuros y, en cualquier caso, un hipotético 100 moderno no tendría cabida en la gama actual, ya que tanto el Octavia como el Superb avanzan hacia la electrificación total.
