Mansory P820 Linea D’Arabo, una Clase G llevada al extremo con puertas suicidas y 820 hp
Un SUV que combina lujo, poder y un diseño que no pasa desapercibido
La Mansory P820 Linea D’Arabo transforma a la Mercedes G-Class en una SUV única con 820 hp, puertas suicidas y un diseño cargado de detalles árabes. Foto: Mansory
La casa alemana Mansory vuelve a dar de qué hablar con uno de sus proyectos más llamativos. Se trata de la Mercedes-Benz Clase G transformada en la P820 Linea D’Arabo, una SUV one-off que mezcla potencia descomunal con un estilo visual cargado de detalles únicos y, sobre todo, polémicos.
Mansory P820, exterior como pocos
La base es una Mercedes-AMG G63, pero Mansory prácticamente ha rediseñado toda la carrocería. Al frente, la SUV estrena fascia con parrilla personalizada, faros modificados y un set de tres luces diurnas verticales a cada lado. Los pasos de rueda fueron ensanchados, se añadieron estribos retráctiles, un difusor con nuevas luces traseras y una cubierta exclusiva para la llanta de refacción. El techo no se queda atrás con seis faros adicionales y un alerón trasero prominente.

Uno de los elementos más llamativos son las puertas traseras tipo “suicida”, poco comunes en una todoterreno y más asociadas con sedanes de superlujo. Todo esto se viste con un acabado marrón profundo acompañado de inscripciones árabes decorativas, lo que le da un aire de pieza única y culturalmente cargada.
Potencia desatada
El corazón de la P820 Linea D’Arabo es un V8 biturbo profundamente modificado. Gracias a nuevos turbocargadores, un sistema de admisión revisado, downpipes a medida y un escape deportivo, el motor desarrolla 820 hp y 738 lb/ft (1,000 Nm) de par. Esto representa un salto notable frente al modelo de serie, permitiendo una aceleración mucho más contundente.

Juego con la extravagancia
La cabina refleja la misma filosofía que el exterior. Mansory combina cuero marrón en paneles de puerta y parte del tablero con cuero negro en asientos y consola central. Los acabados muestran patrones intrincados que repiten el estilo exterior, buscando ofrecer una experiencia de lujo personalizada que se aparta del estándar de una SUV de alta gama.

Controversia asegurada
Como suele ocurrir con Mansory, las opiniones estarán divididas. Mientras algunos celebrarán la exclusividad y el poder de la P820 Linea D’Arabo, otros verán un exceso en un ícono ya de por sí llamativo como la G-Class. Lo cierto es que este proyecto, al ser un one-off, no se repetirá, quedando como un escaparate extremo de lo que Mansory es capaz de hacer.