Carros que murieron antes de tiempo: Los fantasmas del asfalto
Cinco autos que se fueron demasiado pronto, pero cuyo espíritu sigue rondando las carreteras del mundo.
En el mundo automotriz, no todos los modelos logran sobrevivir al paso del tiempo. Algunos autos brillaron con fuerza, ganaron seguidores fieles y mostraron un potencial enorme… pero por decisiones de negocio, nuevas regulaciones o simples errores de estrategia, fueron enviados al “más allá”. Hoy, en este especial de Halloween, recordamos a los coches que murieron antes de tiempo, modelos que dejaron una huella tan profunda que muchos fanáticos aún piden su regreso.
Mazda RX-8 (2003–2012): el último rugido del motor rotativo
El RX-8 fue uno de los autos más originales de su época. Ligero, equilibrado y con un diseño futurista, era impulsado por el legendario motor rotativo Wankel, una joya de la ingeniería japonesa.
Su sonido era inconfundible, pero también su talón de Aquiles: alto consumo de aceite, fiabilidad limitada y dificultad para cumplir con las normas de emisiones.
Mazda lo retiró en 2012… y desde entonces, el RX-8 se ha convertido en un espíritu deportivo que muchos quisieran ver resucitado.

Ford Fiesta ST (2013–2023): el pequeño demonio que nos hizo sonreír
El Fiesta ST era prueba de que no se necesita un motor V8 para divertirse. Compacto, ágil y con un chasis brillante, ofrecía una de las mejores experiencias de manejo por su precio.
Sin embargo, la fiebre de los SUV lo condenó: La marca del óvalo decidió eliminar casi todos sus autos pequeños en Norteamérica. El resultado: uno de los hot hatch más queridos del planeta se convirtió en una leyenda prematura.

Chevrolet SS (2013–2017): el fantasma australiano de Chevrolet
Nació de la plataforma del Holden Commodore, con motor V8 y tracción trasera, pero con un estilo sobrio que lo hizo pasar desapercibido.
El Chevrolet SS era un “sleeper” en toda regla: lujo por dentro, músculo por debajo. Nunca recibió la atención que merecía y murió con la desaparición de Holden en Australia.
Hoy es un clásico moderno codiciado por quienes aprecian los autos con alma y potencia bruta.

Audi TT (1998–2023): el diseño que se convirtió en leyenda
El Audi TT fue un ícono del diseño alemán, símbolo de equilibrio entre deportividad y elegancia. Durante más de dos décadas ofreció versiones inolvidables como el TT RS, con tracción quattro y motor de cinco cilindros.
Sin embargo, el auge de los SUV eléctricos y el cambio de enfoque de Audi hacia la línea e-Tron sellaron su destino. La marca confirmó su final en 2023, dejando un vacío en los corazones de los entusiastas del diseño puro.

Dodge Viper (1992–2017): el monstruo sin control
El Dodge Viper era una bestia de otro mundo: motor V10, sin ayudas electrónicas y con un diseño intimidante. Era un auto brutal, tanto que muchos lo consideraban “indomable”.
La falta de demanda y las nuevas normas de seguridad terminaron por enterrarlo, pero su espíritu sigue vivo en cada muscle car moderno. Pocos autos encarnan tan bien el concepto de “infierno sobre ruedas”.

Epílogo: los que podrían volver de entre los muertos
Algunos de estos modelos podrían tener un renacimiento eléctrico. Mazda ha coqueteado con revivir el motor rotativo como generador, Audi planea reinterpretar el TT como crossover eléctrico, y Dodge promete un nuevo Viper con propulsión alternativa.
Quizá no tarden en regresar… aunque, como en toda buena historia de terror, los que vuelven nunca son exactamente los mismos.