Bugatti despide a su último auto de pista con motor W16
La producción del Bolide ha llegado a su fin con la fabricación del ejemplar número 40.
Bugatti despide a su último auto de pista con motor W16. Foto: Bugatti
La marca francesa cierra uno de los capítulos finales de la trayectoria del motor W16 al concluir la serie Bolide. El radical modelo creado en Molsheim deja de producirse oficialmente, y su última unidad ya fue terminada y entregada a su comprador, quien incluso acudió personalmente a recogerla en la planta del noreste de Francia.
El propietario, que desembolsó 4 millones de euros por un vehículo que no puede circular por la vía pública, es un reconocido coleccionista de Bugatti que conserva un Type 35 histórico, un exitosísimo coche de carreras de hace casi cien años. También posee un Veyron Grand Sport que, al igual que su nuevo Bolide, corresponde al último ejemplar de su serie.
Ambos modelos lucen una pintura Black Blue combinada con Special Blue Lyonnais sobre un interior Lake Blue tapizado en Alcántara. El conjunto es espectacular, y surge la duda de si alguno de los 40 dueños optará por transformarlo en un auto legal para carretera. De hecho, la empresa británica Lanzante anunció recientemente que está trabajando para obtener matrícula para un Bolide.

Toda no es el final del motor W16
La razón por la que hablamos del “penúltimo” capítulo del W16 es que las entregas del Mistral todavía siguen en curso. Este roadster, limitado a 99 unidades, será el último modelo en montar el emblemático motor que debutó con el Veyron hace dos décadas. Los envíos del descapotable más veloz del mundo comenzaron en febrero y, una vez finalice su producción, el W16 se retirará definitivamente.
Su sucesor será un motor V16 completamente nuevo diseñado para el Tourbillon, que reemplazará al Chiron y empezará a llegar a clientes el próximo año.
Esta mecánica, desarrollada junto con Cosworth, abandona los cuatro turbos en favor de una configuración atmosférica. Además, incrementa su cilindrada a 8.4 litros y actúa como pieza central de un sistema híbrido, ya que Bugatti también debe ajustarse a regulaciones de emisiones más estrictas.
Aunque el futuro apunta al V16, el legendario W16 podría seguir siendo protagonista. Bugatti ha lanzado el Programa Solitaire, centrado en actualizar trenes motrices y chasis existentes para crear piezas únicas como el Brouillard. En otras palabras, la marca adopta un enfoque similar al de Pagani al dar nueva vida a modelos anteriores mediante retoques de diseño y mejoras técnicas.
Quizá el Veyron y el Chiron terminen convirtiéndose en lo que ha sido el Zonda para Pagani: un automóvil que se resiste a desaparecer pese a haber llegado al mundo en 1999.
