Comprar un auto: cash, financiamiento o lease

Por Bruno Magni - 2016/04/20

Dos personas sellando un trato con un apretón de manos frente a un automóvil nuevo.

Un apretón de manos cierra el trato: un nuevo comienzo sobre ruedas.

Comprar un auto se ha convertido en una decisión más compleja que simplemente elegir un modelo. Después de seleccionar el coche ideal entre todas las opciones disponibles, debes decidir cómo pagar por él: en efectivo, a través de un financiamiento o mediante leasing.

Pago en efectivo

Abonar el valor total de un auto al contado trae consigo ciertas ventajas. Por un lado, te libras de las obligaciones mensuales y de posibles intereses que, con el tiempo, pueden traducirse en una pérdida considerable. Aunque un vehículo nuevo comienza a depreciarse en cuanto sale del concesionario, pagar en efectivo te da la tranquilidad de no tener futuras cuotas pendientes, salvo el pago de su seguro.

Un beneficio significativo de esta opción es que el título del vehículo es inmediatamente tuyo, lo que facilita su posterior venta. Sin embargo, una desventaja es que gastas una suma importante en un bien que se deprecia rápidamente.

Financiamiento

La mayoría de los compradores optan por esta alternativa, especialmente en Estados Unidos. Una de las razones es la posibilidad de adquirir un coche sin necesidad de desembolsar todo el dinero al instante. Al concluir el periodo de financiamiento, el automóvil es tuyo.

A menudo, las concesionarias ofrecen planes de financiamiento atractivos con tasas de interés del 0%. Sin embargo, es esencial tener un buen historial crediticio para acceder a estos planes.

Un aspecto a considerar es el pago inicial, que suele representar entre el 10% y el 20% del valor total del auto. También, si decides vender el coche antes de finalizar los pagos, podrías enfrentar algunos desafíos.

Leasing

El leasing es ideal para quienes desean renovar su coche cada par de años. Esta opción te permite disfrutar de un auto nuevo pagando una cuota mensual sin realizar un pago inicial significativo. Al concluir el contrato, simplemente devuelves el vehículo al concesionario.

Si bien el auto siempre estará en garantía y cubierto por pequeños daños, el seguro corre por tu cuenta y, a menudo, es necesario contar con cobertura total. Es fundamental cuidar el vehículo para evitar penalizaciones al final del contrato.

Una ventaja adicional es la posibilidad de deducir los pagos del leasing de tus impuestos si usas el auto principalmente para trabajo. Sin embargo, hay que considerar el límite de millaje anual establecido en el contrato.

Conclusión: La decisión de comprar un auto en efectivo, financiamiento o leasing depende de tus necesidades, tu situación financiera y tus preferencias a largo plazo.

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